Los servicios especiales rusos se preparaban para asesinar a Andriy Yusov, representante de la Dirección General de Inteligencia del Ministerio de Defensa de Ucrania. Gracias a la operación especial internacional "Enigma 2.0", el intento fue impedido.
Así lo informaron fuentes de los servicios de seguridad. Según estas, Yusov, considerado uno de los principales comunicadores de la inteligencia militar y mano derecha de facto del jefe de la Dirección General de Inteligencia (GUR), Kirill Budanov, era uno de los objetivos prioritarios de los servicios especiales rusos.
Según las autoridades, la operación para prevenir el intento de asesinato se llevó a cabo en cooperación con socios internacionales. Si bien no se revelan detalles de la operación especial por razones de seguridad, se observa que la amenaza era real y se encontraba en fase de preparación práctica.
Además de Yusov, la llamada "lista" de posibles víctimas incluía a otras personas conocidas, como un periodista, el director de una empresa estatal estratégica y militares en activo. Según datos preliminares, se planearon una serie de atentados selectivos para desestabilizar la situación en el país.
Los organismos encargados de hacer cumplir la ley subrayan que estas acciones forman parte de una estrategia híbrida de Rusia destinada a socavar la confianza en las instituciones ucranianas y crear una atmósfera de miedo entre los representantes del sector público.
Los servicios especiales ucranianos aseguran que se ha reforzado el nivel de protección de los funcionarios clave y que los intentos de sabotaje y eliminación reciben una respuesta dura.

