Un funcionario de uno de los centros del Ministerio de Defensa organizó un canal para evadir la movilización, registrando reclutas para puestos ficticios a cambio de dinero. La investigación ya ha registrado al menos 50 clientes "blindados".
Según la Fiscalía General y la Oficina Estatal de Investigación, el oficial organizó que los hombres asumieran puestos civiles en el Ministerio de Defensa o en unidades afiliadas. Posteriormente, los recién nombrados recibieron certificados de reserva hasta el final de la movilización. Todo quedó registrado en el registro estatal "Oberig", como estaba previsto.
Gracias a su cargo oficial y a sus conexiones en las oficinas de alistamiento militar (TCK y SP), el funcionario aprobó el nombramiento sin problemas. Sus "servicios" costaban entre 8 y 10 mil dólares; recibía pagos en efectivo, con tarjetas bancarias e incluso en criptomonedas.
Las fuerzas del orden detuvieron al sospechoso mientras recibía la segunda parte del soborno: 8.000 dólares. Registraron su domicilio y el de sus colegas y encontraron documentos falsos, correspondencia con clientes y detalles de reservas.
La investigación está actualmente identificando a los funcionarios involucrados. Esto incluye no solo al organizador, sino también a los empleados de la Comisión de Comercio que ayudaron a legalizar la bomba. El tribunal ya está considerando una moción para imponer una medida preventiva.
Según la investigación, al menos 50 personas utilizaron los servicios de la red. También podrían ser responsables.

