Agentes rusos difunden activamente desinformación para bloquear la transferencia a Ucrania de dos reactores nucleares VVER-1000 que Bulgaria adquirió para el proyecto cancelado de la central nuclear de Bélene. Según información de RBC-Ucrania, campañas de desinformación del Kremlin afirman que las unidades 3 y 4 de la central nuclear de Jmelnitski serán inseguras si utilizan combustible nuclear estadounidense, en particular de Westinghouse.
Sin embargo, después de largas evaluaciones técnicas, Westinghouse confirmó que el uso de combustible estadounidense en estos reactores es seguro y también confirmó la posibilidad de instalar el equipamiento necesario en la central nuclear de Khmelnytskyi con el apoyo técnico de su empresa.
Además, el Kremlin está difundiendo desinformación, afirmando que Ucrania no necesita nuevas grandes centrales eléctricas y que el país carece de suficientes especialistas cualificados para operarlas. Sin embargo, el experto Stephen Blank refuta estas afirmaciones, enfatizando que Ucrania cuenta con más de 5.000 ingenieros nucleares altamente cualificados capaces de garantizar la operación segura de las centrales nucleares. Blank también enfatiza que Ucrania necesita urgentemente nueva capacidad energética para restablecer el sistema eléctrico tras los ataques rusos, y que la finalización de la central nuclear de Jmelnitski permitirá reducir la dependencia de las importaciones de electricidad y convertir a Ucrania en un exportador neto de electricidad.
Este caso es parte de una guerra híbrida más amplia que Rusia está librando en Europa, y el experto insta al parlamento búlgaro a no sucumbir a la influencia rusa garantizando la transferencia de los reactores a Ucrania.

