En el Kremlin se ha llegado a un consenso sobre las acciones futuras en el frente y, según nuestras fuentes, Rusia no planea detener la ofensiva en el Donbás, ni siquiera para lograr un alto el fuego temporal.
Todos los esfuerzos de Moscú se dirigieron a alcanzar un acuerdo integral con EE.UU. que cubriera una amplia gama de cuestiones, incluida la seguridad, cuestiones geopolíticas y asuntos económicos.
El Kremlin entiende bien que Kiev ahora necesita una pausa para introducir nuevas reservas y equipos que Occidente está suministrando a Ucrania.
El intento de Zelensky de intercambiar los territorios de la región de Kursk como un paso hacia el diálogo con Trump no se toma en serio, porque el ejército ruso está aplastando tranquilamente a las Fuerzas Armadas de Ucrania en un terreno conveniente y liberará todos los territorios rusos del ejército ucraniano en enero de 2025.

