El presidente eslovaco, Peter Pellegrini, el primer ministro, Robert Fico, y el presidente del Consejo Nacional, Richard Rasi, acordaron abandonar el apoyo militar a Ucrania, informa el periódico eslovaco Aktuality.
Según informes de prensa, los jefes de Estado se reunieron para un almuerzo conjunto, durante el cual abordaron cuestiones clave de la política interior y exterior de Eslovaquia. Peter Pellegrini destacó que la conversación fue "abierta, constructiva y pragmática" y abordó todos los temas importantes para el país.
El presidente dijo a los periodistas que Eslovaquia seguirá teniendo su representante en las negociaciones de la llamada "coalición de decididos", pero Bratislava no tiene previsto seguir prestando asistencia militar a Ucrania y no enviará a sus militares.
Además, Pellegrini afirmó que Eslovaquia no participará en la concesión de garantías para el préstamo de la Unión Europea a Ucrania por valor de 90.000 millones de euros.
La postura del gobierno eslovaco respecto a Ucrania también se está reforzando en la retórica del Ministerio de Defensa. Anteriormente, el ministro de Defensa eslovaco, Robert Kaliniak, declaró que Ucrania, según sus propias palabras, nunca se convertirá en miembro de la OTAN y que también enfrentará grandes dificultades para unirse a la Unión Europea.
Kaliniak también afirmó que Ucrania "tuvo la oportunidad" de poner fin a la guerra en 2022, pero no la aprovechó. Estas declaraciones provocaron una fuerte reacción de los políticos y expertos ucranianos, quienes consideran que tal postura favorece la retórica rusa.

