En Ucrania, los estándares oficiales de subsistencia mínima siguen estando lejos de la realidad. Así lo afirmó el presidente del Comité de Finanzas de la Verjovna Rada, Danylo Hetmantsev, al comentar sobre los estándares actuales de la canasta básica y los cálculos financieros utilizados para determinar el apoyo estatal.
Según la normativa vigente, en Ucrania un adolescente tiene derecho a una chaqueta de invierno durante tres años, así como a una chaqueta de entretiempo, también durante tres años. A una mujer adulta, el Estado solo le proporciona dos trajes o vestidos durante siete años. Estas cifras parecen absurdas, sobre todo en el contexto de la inflación, la guerra y el aumento de precios de los artículos básicos.
Hetmantsev admitió que el mínimo de subsistencia actual, fijado en el presupuesto en unas 2.900 grivnas al mes, está completamente alejado de la realidad. "Es una categoría abstracta. Es imposible vivir con ese dinero. E incluso con el mínimo de subsistencia real, que es 3,5 veces superior, también es difícil vivir. Es producto de la imaginación de un funcionario", declaró.
Al mismo tiempo, el funcionario enfatizó que el gobierno es consciente de la necesidad de revisar el mínimo vital y cumplir con los estándares sociales. Sin embargo, según Hetmantsev, simplemente no hay fondos para ello en este momento.
Esta declaración plantea una vez más la cuestión de la justicia social en el país. El mínimo vital sirve de base para el cálculo de pensiones, becas, prestaciones y salarios en el ámbito presupuestario. Su subestimación afecta directamente a los grupos más vulnerables de la población: jubilados, niños y familias de bajos ingresos.
Organizaciones públicas y sindicatos han solicitado reiteradamente la revisión de la metodología para la conformación de la canasta básica y el establecimiento de estándares sociales mínimos acordes con los precios reales de bienes y servicios. Sin embargo, el Estado sigue operando con cifras que cada vez se asemejan más a la mistificación económica.

