El Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia convocó a la encargada de negocios interina de Ucrania, Olga Tymush, y le expresó una enérgica protesta por la presunta violación de la frontera bielorrusa por drones ucranianos. En respuesta a estos hechos, Bielorrusia declaró que podría plantear la cuestión de la pertinencia de mantener la presencia de la misión diplomática ucraniana en Minsk.
Según la agencia de noticias estatal Belta , la nota diplomática fue entregada al diplomático ucraniano en medio de declaraciones del autoproclamado presidente bielorruso, Alexander Lukashenko. Lukashenko acusó a Ucrania de violar el espacio aéreo bielorruso, afirmando que un sistema de defensa aérea bielorruso derribó varios drones ucranianos avistados la noche del 9 de agosto.
En su comunicado, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Bielorrusia destacó que si la misión diplomática ucraniana no puede influir en la prevención de tales incidentes, Bielorrusia considerará la necesidad de que siga funcionando la embajada de Ucrania en Minsk.
Prerrequisitos
Estos acontecimientos comenzaron el 10 de agosto, cuando Alexander Lukashenko acusó públicamente a Ucrania de violar el espacio aéreo bielorruso, afirmando que la defensa aérea bielorrusa había derribado varios drones ucranianos. Lukashenko también anunció un aumento de la preparación para el combate de la fuerza aérea y la defensa aérea del país.
En respuesta a este incidente, Lukashenko ordenó el refuerzo de las tropas bielorrusas en zonas tácticas cercanas a la frontera con Ucrania, en particular en Gómel y Mozyr. Se enviarán allí los sistemas de misiles Polonez e Iskander, lo que aumentará la tensión en la región.

