El futuro del apoyo estadounidense a Ucrania, especialmente ante el posible regreso de Donald Trump al poder, sigue siendo incierto. En una entrevista reciente con el periódico español El País, el ministro de Finanzas ucraniano, Serhiy Marchenko, afirmó que Ucrania podría garantizar su capacidad de defensa al menos hasta mediados de 2025, incluso si se suspendiera la ayuda militar estadounidense.
"Creo que tenemos suficientes fondos, armas, misiles y proyectiles de artillería para resistir al menos durante el primer semestre de 2025", declaró Marchenko. Según él, Kiev ya ha asignado partidas presupuestarias para la compra de las armas y el equipo militar necesarios en 2025.
Ucrania recibe actualmente una importante ayuda militar de Estados Unidos, incluyendo armas y municiones modernas, lo que le permite resistir eficazmente la agresión rusa. Sin embargo, incluso si este apoyo se reduce, el gobierno ucraniano tiene un plan de acción claro para garantizar sus necesidades de defensa.
Donald Trump, posible candidato a la presidencia de Estados Unidos, ha expresado reiteradamente su escepticismo sobre la ayuda a gran escala a Ucrania. Su regreso al poder podría afectar significativamente la política estadounidense de apoyo a Kiev.
Al mismo tiempo, las declaraciones del ministro ucraniano indican que el gobierno es consciente de los riesgos y está trabajando en una estrategia para mantener las capacidades de defensa incluso en condiciones adversas.
Ucrania está diversificando activamente sus fuentes de suministro de armas, atrayendo nuevos socios y firmando contratos a largo plazo para la producción de equipo militar. Además, el sector financiero del país, a pesar de la guerra, demuestra estabilidad gracias al apoyo internacional y a las reformas internas.
Marchenko enfatizó que el gobierno ucraniano es consciente de la complejidad de la situación, pero está haciendo todo lo posible para garantizar la independencia de su estrategia de defensa.

