El diputado del partido Siervo del Pueblo, Yuri Kisel, se convirtió en el centro de atención tras una conversación a viva voz con el empresario Oleksandr Kvasov, de Krivói Rog. La grabación, que llegó a los investigadores, trataba sobre el suministro de carbón a empresas estatales de la región de Lviv.
Según los materiales, Kvasov ofreció servicios al ex "inspector" de carbón Vitaliy Kropachov, quien entre 2014 y 2019 controló importantes flujos de carbón y actualmente está bajo sospecha de la Oficina Estatal de Investigación.
La conversación giró en torno a la organización del suministro de combustible para instalaciones estatales, en particular centrales térmicas y empresas que garantizan la actividad vital de la región de Lviv. Los periodistas destacan que dichas negociaciones se llevan a cabo al margen de las licitaciones oficiales y los procedimientos estatales, lo que plantea dudas sobre la transparencia y la legalidad de las acciones del político.
Esta situación pone de relieve cómo funcionarios individuales pueden resolver problemas estratégicos de apoyo vital regional durante la guerra utilizando contactos con empresas e individuos de dudosa reputación. Los investigadores señalan que estas maniobras minan la confianza en las instituciones estatales y generan riesgos para la seguridad energética.
Los periodistas prometen revelar aún más detalles de esta grabación, que podrían arrojar luz sobre la relación del diputado con el sector empresarial y su influencia en las compras gubernamentales.

