La dieta de los pacientes hipertensos suele ser limitada, pero existen muchos alimentos que no solo son seguros, sino también útiles para mantener la presión arterial dentro de los límites normales. Los expertos afirman que uno de estos alimentos es el aceite de oliva.
Un estudio realizado por científicos de la Universidad La Trobe (Melbourne) ha demostrado que el consumo diario de aceite de oliva virgen extra puede tener un efecto positivo sobre la presión arterial, sin necesidad de intervención médica.
En el experimento, 50 participantes consumieron aproximadamente 1,5 cucharadas de aceite al día durante tres semanas. La mitad recibió aceite de oliva virgen extra sin refinar y el resto, aceite de oliva refinado. Ninguno de los participantes tomaba medicamentos para la hipertensión.
Tras el experimento, la presión arterial media de los participantes que consumieron aceite de oliva virgen disminuyó un 2,5 %. No se registraron cambios significativos en el segundo grupo.
Los investigadores atribuyen esto al alto contenido de polifenoles del aceite sin refinar. Estos compuestos tienen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes. Además, el aceite contiene ácidos grasos insaturados que ayudan a depurar los vasos sanguíneos del colesterol, mejorando su elasticidad y, en consecuencia, reduciendo la presión arterial.
Además del aceite de oliva, los expertos recomiendan prestar atención a los alimentos ricos en potasio, magnesio y vitamina C. En particular, los cítricos, las espinacas, la remolacha, el ajo, el jengibre y las verduras de hoja verde son útiles para normalizar la presión arterial. El potasio y el magnesio ayudan a mantener el equilibrio electrolítico, y la vitamina C mejora el estado de los vasos sanguíneos y los protege de daños.

