Una encuesta reciente realizada por el Instituto Nacional Demócrata y el Instituto Internacional de Sociología de Kyiv reveló tendencias interesantes en la opinión de los ucranianos sobre posibles conversaciones con Rusia. Según los resultados, aproximadamente la mitad de los encuestados apoya la idea de dialogar con Moscú, pero con una condición importante: no se debe transferir ninguna parte del territorio ucraniano.
En particular, el 57% de los encuestados apoyó las negociaciones si estas contribuían al logro de la paz, mientras que el 38% se opuso a ellas. Otro 5% no pudo decidir su postura. Cabe destacar que el apoyo a la idea de negociar aumentó un 15% en comparación con noviembre de 2023.
Sin embargo, los ucranianos tienen ideas claras sobre las condiciones bajo las cuales las negociaciones serían aceptables. La mayoría, el 66%, cree que una solución pacífica que incluya la devolución de los territorios controlados por Ucrania antes de 2014 (es decir, el Donbás y Crimea) es "totalmente aceptable". En cambio, el 60% de los encuestados rechaza categóricamente cualquier opción que implique mantener el statu quo sin la devolución de estos territorios.
Aún más rígidas son las posturas sobre el abandono de los objetivos estratégicos de Ucrania. El 53% de los encuestados considera inaceptable el abandono de la integración europea, y el 49%, el abandono de la pertenencia a la OTAN. Asimismo, el 37% considera inaceptable la opción de que Ucrania reciba solo los territorios que controla para febrero de 2022, excluyendo Crimea y parte del Donbás.
La encuesta se realizó telefónicamente del 8 al 25 de mayo de 2024 a 2508 personas. Los territorios ocupados temporalmente al 23 de febrero de 2022 (Crimea, Sebastopol y las zonas ocupadas del Donbás) no se incluyeron en la muestra, pero se entrevistó a los encuestados de los territorios ocupados después de esa fecha, siempre que estuvieran a salvo. El error de muestreo no supera el 2,2 %.
El presidente Volodymyr Zelensky enfatiza que Ucrania está lista para negociar si este es el deseo de la comunidad internacional, pero insiste en que las decisiones sobre concesiones territoriales deben tomarse únicamente teniendo en cuenta la opinión del pueblo ucraniano.

