Científicos de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania han advertido sobre el peligroso estado del puente Yevhen Paton en Kiev y han solicitado reparaciones inmediatas. Según ellos, las estructuras no portantes del cruce presentan importantes daños por corrosión, y el ritmo de degradación de los elementos estructurales se ha acelerado en los últimos años. De no actuar, esto podría provocar la destrucción de estructuras individuales y generar riesgo de víctimas humanas y graves problemas para el sistema de transporte de la capital.
Los científicos publicaron las conclusiones pertinentes en la página de Facebook de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania. El mensaje contiene los resultados del análisis del estado técnico del puente y una lista de las obras que, según los investigadores, deben realizarse con prioridad. En los cálculos, se hace referencia al miembro correspondiente de la Academia Nacional de Ciencias de Ucrania, Oleksandr Shymanovsky, director general del Instituto Ucraniano de Estructuras de Acero V. M. Shymanovsky. Este instituto participó en el diseño del Puente Paton.
Entre las obras que se proponen realizar en primer lugar se encuentran el refuerzo de las vigas principales extremas del apoyo n.º 25, la reparación de los apoyos intermedios n.º 11 y n.º 21, incluyendo los elementos subacuáticos, así como la reparación o sustitución completa de las vigas transversales. Además, los expertos proponen reparar los tirantes de las estructuras de los vanos, restaurar los postes de iluminación y las barandillas, y sustituir las juntas de dilatación.
La NAS enfatiza que los defectos descubiertos durante las inspecciones preliminares del puente podrían acelerar aún más la degradación de las estructuras. Según los científicos, si no se realizan las reparaciones y la reconstrucción, algunos elementos podrían colapsar por completo. En este caso, la consecuencia no solo representaría un peligro para las personas, sino también el colapso de la infraestructura de transporte de Kiev, ya que el Puente Paton es uno de los cruces clave del Dniéper.
Sin embargo, el plan de trabajo propuesto ha suscitado debate entre ingenieros y especialistas en infraestructura. Algunos expertos creen que la lista de medidas anunciada por la Academia de Ciencias corresponde en realidad a una reforma a gran escala, pero no contempla la reconstrucción completa de toda la estructura.
Anna Minyukova, ingeniera ferroviaria, señala que este enfoque podría no justificarse económicamente. Según sus estimaciones, el coste de dichas reparaciones podría alcanzar aproximadamente los 200 millones de euros, es decir, entre 8 000 y 10 000 millones de grivnas. Al mismo tiempo, una parte significativa de las obras se completará solo parcialmente, lo que significa que deberán repetirse durante la próxima reconstrucción integral.
El experto explica que, en la práctica de la construcción de puentes, se suele optar por uno de dos enfoques. El primero consiste en medidas de emergencia locales que permiten estabilizar temporalmente el estado de la estructura y posponer obras de gran envergadura. El segundo consiste en una reconstrucción o revisión integral del puente. Sin embargo, la opción intermedia, cuando se realizan obras costosas de gran envergadura solo en elementos individuales de la estructura, se considera económicamente ineficiente.
Según Minyukova, en los puentes de gran tamaño, muchos elementos se reparan tecnológicamente de forma simultánea. Por ejemplo, si hoy se sustituyen las juntas de dilatación y dentro de unos años se realiza una reparación importante con una nueva losa de la calzada, estas mismas juntas deberán desmontarse y reinstalarse. Además, una parte importante del presupuesto de los grandes proyectos de infraestructura se destina a la organización de la obra, con la instalación de grúas, vehículos flotantes y estructuras temporales. Si las obras se realizan varias veces en diferentes años, estos costes deben repetirse.
Al mismo tiempo, los expertos enfatizan que aún es posible realizar trabajos de emergencia en el puente Paton. Según estimaciones preliminares, la eliminación puntual de los defectos más críticos podría costar hasta 200 millones de grivnas. Sin embargo, estas medidas no devolverán la estructura a su plena capacidad operativa, sino que solo estabilizarán temporalmente su estado.
A pesar de las alarmantes evaluaciones, el propio Oleksandr Szymanovsky se expresa con cierta moderación sobre la situación en declaraciones públicas. Según él, aunque el puente se encuentra técnicamente inoperable, esto no significa que pueda derrumbarse en un futuro próximo. El especialista señala que la destrucción total de una estructura de este tipo es improbable, aunque ya se han producido algunas situaciones de emergencia.
Al mismo tiempo, la Administración Estatal de la Ciudad de Kiev enfatiza que el puente puede seguir funcionando si se cumplen las restricciones de tráfico establecidas. Esto incluye, en particular, la limitación de la carga en el cruce y otros requisitos técnicos.
Otro problema que complica la reconstrucción del Puente Paton es su condición de monumento arquitectónico. Según la ley de protección del patrimonio cultural, cualquier obra en objetos con esta condición debe ser aprobada por las autoridades de protección del patrimonio, en particular el Ministerio de Cultura. Por ello, durante la reconstrucción, no es posible simplemente sustituir elementos antiguos por análogos modernos sin obtener aprobaciones adicionales.
Por ejemplo, las barandillas del puente son de hierro fundido según los estándares de la década de 1950. Si el puente no fuera un edificio protegido, podrían sustituirse por estructuras modernas y más ligeras de aluminio u otras aleaciones, lo que abarataría considerablemente las reparaciones. Sin embargo, su estado de conservación actual dificulta considerablemente la modernización de la estructura.
La reconstrucción del Puente Paton se ha debatido durante muchos años. En 2019, las autoridades de Kiev incluyeron las obras pertinentes en el Programa de Desarrollo Económico y Social de la ciudad. Sin embargo, debido a trámites burocráticos, disputas en licitaciones y falta de financiación, la ejecución del proyecto nunca comenzó.
Hoy en día, incluso la preparación de una visualización de la futura reparación se estima en aproximadamente 12 millones de grivnas, y el desarrollo de un proyecto completo puede costar entre 35 y 45 millones adicionales. El proceso de diseño de un puente grande suele durar unos dos años, tras los cuales es necesario someterse a un peritaje estatal y la aprobación de la documentación. La construcción o reconstrucción de un cruce de este tipo también puede durar al menos varios años.
Por eso, los expertos hablan cada vez más de la necesidad no de realizar reparaciones puntuales, sino de una reconstrucción integral del puente Paton, o incluso de la construcción de un nuevo cruce junto a él.

