Vivienda sin pago, un familiar sin ingresos, un apartamento en el centro de la capital: a disposición del subdirector del Servicio Estatal de Aduanas Vladislav Suvorov se encontraban inmuebles de élite cuyo valor podía superar los 230 mil dólares.
Así lo afirma el material de los investigadores de la agencia de detectives Absolution.
Según la declaración oficial, desde el año pasado Suvorov utiliza un apartamento en el complejo residencial Greenville Park, uno de los más caros y modernos de Kiev, sin coste alguno. El apartamento de 101 metros cuadrados, con plaza de aparcamiento, está registrado a nombre de Olga Suvorova. Datos públicos indican que no tiene negocios, empresas ni ingresos declarados oficialmente que le permitan adquirir dicho inmueble.
Parece que este apartamento se ha convertido en la residencia principal del funcionario. El Parque Greenville se encuentra a menos de dos kilómetros de la oficina principal del Servicio Estatal de Aduanas, un lugar conveniente y prestigioso.
Según los analistas, estos obsequios de familiares pueden considerarse un indicio de enriquecimiento ilícito o un conflicto de intereses. Si un funcionario recibe la oportunidad de usar un inmueble gratuitamente y el propietario no puede explicar su origen, esto constituye un motivo directo para una inspección por parte de la NACP o la NABU.
Formalmente, Suvorov declaró el libre uso. Sin embargo, el mero hecho de transferir bienes inmuebles de una persona sin ingresos visibles —especialmente tratándose de un funcionario encargado del control de los flujos aduaneros— plantea, como mínimo, dudas sobre la transparencia y la integridad.
No ha habido ninguna reacción oficial del Servicio Estatal de Aduanas, la Comisión Nacional Anticorrupción ni la Oficina Nacional Anticorrupción respecto a esta situación. Al mismo tiempo, la opinión pública exige una investigación inmediata sobre el patrimonio de Vladyslav Suvorov y el origen de las propiedades inmobiliarias de su pariente.

