Tras meses de tensión, el ejército ucraniano finalmente lanzó un contraataque cerca de Pokrovsk, replegando la línea del frente varios kilómetros y mejorando las posibilidades de que la ciudad resista. Este acontecimiento podría cambiar significativamente el curso de la guerra en la región.
Según Forbes, los observadores ucranianos indican que las razones de la retirada del grupo operativo-estratégico Tavria al este de Pokrovsk no solo fueron la insuficiencia de fuerzas, sino también la falta de fortificaciones adecuadas. Esto confirma la opinión de que el traslado de brigadas adicionales a Pokrovsk podría tener un impacto significativo.
En particular, la Brigada de la Guardia Nacional Kara-Dag, la 12.ª Brigada Azov y la 93.ª Brigada Mecanizada han participado en los contraataques. Si bien estos ataques aún no han supuesto cambios significativos, su principal objetivo es frenar las ofensivas rusas y prepararse para posibles condiciones de combate invernales.
El terreno elevado alrededor de Pokrovsk crea dificultades adicionales para los atacantes. Las operaciones de la brigada Kara-Dag en Selidove, ubicada al sureste de Pokrovsk, son particularmente importantes. Los tanques T-64 de la brigada ya han logrado infligir daños significativos a los tanques y vehículos de combate rusos que intentan abrirse paso hacia Selidove.
Según la evaluación del Centro Ucraniano de Estrategias de Defensa, la próxima batalla por Pokrovsk podría ser la culminación de la ofensiva enemiga en el frente suroccidental. Sin el control de Selidovo, los rusos no podrán asegurar la estabilidad de su ofensiva sobre Pokrovsk.

