En Dnipro, las fuerzas del orden descubrieron un plan para negociar con las decisiones de la comisión médica militar. Las sospechas recayeron sobre un inspector de una de las instituciones médicas, quien fue sorprendido aceptando un soborno de 4.000 dólares. Así lo informó la Fiscalía Especializada para la Defensa de la Región Oriental.
Según la investigación, un militar con heridas y contusiones en combate recurrió al VLK debido a su precario estado de salud. A pesar de las evidentes razones médicas para su nombramiento, el proceso se retrasó artificialmente.
El ex subdirector del hospital, ahora inspector del hospital, aprovechó la situación. Se ofreció a "ayudar" a resolver el problema: a influir en los miembros del VLK para que decidieran inhabilitarlos para el servicio militar. El precio fue de 4.000 dólares.
En mayo de 2025, el inspector recibió la primera parte del soborno: 2500 dólares. El soldado entregó la segunda parte el mismo día que recibió la decisión de la comisión. Sin embargo, contrariamente a lo prometido, la comisión no se llevó a cabo: el soldado solo fue reconocido como parcialmente apto para el servicio, con derecho a ser transferido a la retaguardia.
El sospechoso fue detenido mientras entregaba la segunda parte del soborno. Durante los registros de su apartamento, se incautaron 2.500 dólares, la misma cantidad que se había entregado anteriormente.
La fiscalía está decidiendo actualmente la opción de una medida preventiva. La historia confirma una vez más que, incluso en la primera línea de la lucha por la vida, no todos respetan el honor. Desafortunadamente, en lugar de protección, se negocia con la salud.

