En la aldea de Horodok, distrito de Rivne, un niño de 14 años murió electrocutado al subirse al techo de un vagón de mercancías para tomar una foto. El incidente ocurrió cerca de las vías del tren; el estudiante iba en bicicleta con dos amigos.
Según la policía, el adolescente le entregó el teléfono a un amigo y, a pesar de las advertencias, subió al tren. En el momento en que levantó las manos, fue alcanzado por un arco eléctrico proveniente de la catenaria, cuyo voltaje era de 27.000 voltios.
La fuerza del impacto fue tal que se produjo una potente explosión. Los trabajadores del ferrocarril acudieron rápidamente al sonido y llamaron a una ambulancia. A pesar de las graves lesiones, el niño permaneció consciente e incluso logró agacharse por sus propios medios.
El adolescente se encuentra actualmente en cuidados intensivos. Los médicos evalúan su estado como grave, pero estable.
La policía enfatiza: acercarse a una red de contacto, incluso sin contacto físico, puede provocar una descarga eléctrica. Un arco eléctrico puede penetrar un espacio de hasta 1,5 metros.

