Los combates activos continúan en la región de Kursk, donde las Fuerzas de Defensa de Ucrania mantienen sus posiciones a pesar de los intensos ataques de las tropas rusas. Según Andriy Kovalenko, director del Centro para la Lucha contra la Desinformación, los rusos intentan aprovechar la sequía para recuperar el control del territorio antes de que las lluvias estacionales dificulten las maniobras.
Kovalenko señaló que la situación en esta sección del frente es muy dinámica. Los combates se desarrollan en una zona boscosa, lo que permite a las partes maniobrar activamente, pero al mismo tiempo dificulta mantener líneas de defensa estables. Las tropas ucranianas han recuperado parcialmente el control de las posiciones perdidas, pero los rusos continúan dirigiendo columnas para nuevos asaltos.
La situación cambia constantemente, y es importante no sacar conclusiones definitivas. Continúan los intensos combates, y los líderes militares rusos intentan reducir el debate sobre este tema debido a los fallos en el campo de batalla, comentó Kovalenko.
Las fuerzas rusas intentan acelerar las operaciones ofensivas para aprovechar la sequedad de las carreteras. La llegada de la temporada de lluvias provocará un terreno fangoso, lo que dificultará considerablemente el movimiento de equipo y la conducción de las operaciones de combate. Esto se aplica no solo a las operaciones de combate en Ucrania, sino también a los intentos de Rusia de recuperar territorio en la región de Kursk.
Desde principios de octubre, fuentes rusas han observado un empeoramiento de las condiciones meteorológicas, lo que limita las posibilidades de maniobra. Sin embargo, Rusia continúa aumentando la presión sobre las posiciones ucranianas con la esperanza de capturar territorio estratégico antes de que llegue el mal tiempo.
Las Fuerzas de Defensa de Ucrania continúan conteniendo la ofensiva y recuperando con éxito las posiciones perdidas, pero la situación sigue siendo tensa y volátil.

