En la comunidad de Snovsk, en la región de Chernihiv, se descubrió una destrucción forestal a gran escala: se talaron ilegalmente 2,5 hectáreas de árboles en el territorio del cementerio local. La operación se llevó a cabo sin permisos, aprobaciones ni contratos. La madera talada se llevó a aserraderos y se vendió a un precio aproximado de 800 grivnas por metro cúbico, lo que causó a la comunidad pérdidas de cientos de miles de grivnas.
La infracción se conoció gracias a la llamada de un residente preocupado que contactó con la línea directa. Sin embargo, en lugar de una investigación rápida, el ayuntamiento falsificó la decisión del comité ejecutivo, que incluía una cláusula que establecía que el propietario único, Apetsko, supuestamente realizó la obra y recibió la madera como pago. Tras la publicación, también apareció un contrato, pero no estaba registrado oficialmente ni en el sistema electrónico.
La investigación confirmó la falsificación de documentos, y el jefe de contabilidad de la comunidad testificó sobre esquemas ilegales. A pesar de las pruebas, la investigación se está retrasando deliberadamente para proteger a los funcionarios involucrados.
Además, ya se han abierto procesos penales contra el actual alcalde por negligencia oficial en la adquisición de generadores. Sin embargo, las audiencias judiciales suelen posponerse o se evaden decisiones, lo que genera preocupación pública.
Esta situación se ha convertido en un claro ejemplo del abuso de poder y la impunidad de los funcionarios que descuidan los intereses de la comunidad y la naturaleza.

