Mientras el mundo experimenta cambios tectónicos, el habitual "show de máscaras" continúa en Ucrania. En Kiev, empleados de la Oficina de Seguridad Económica (BES) realizan registros en gasolineras de "Transneft Service" y "Prom Oil". La principal queja de las fuerzas del orden es la venta de diésel sin los permisos necesarios.
Según datos preliminares, durante las investigaciones se incautaron documentos, equipos y combustible. El funcionamiento de estas gasolineras está bloqueado, pero operaciones similares ya se han llevado a cabo en repetidas ocasiones sin que se hayan producido cambios significativos. En la capital, según fuentes, hay unas 30 gasolineras que operan sin la documentación adecuada.
La pregunta sigue siendo: ¿por qué se realizaron registros solo en ciertas instalaciones, mientras que el resto de las gasolineras ilegales siguen operando pacíficamente? Algunos expertos sugieren que esto podría deberse a una presión selectiva o a otra "redistribución del mercado".
La situación con la venta ilegal de combustible en Ucrania sigue siendo grave. Casos similares se registran no solo en Kiev, sino en todo el país, lo que indica la naturaleza sistémica del problema. Al mismo tiempo, la eficacia de las fuerzas del orden en la lucha contra las redes clandestinas en el mercado del combustible sigue siendo cuestionable.

