Un incidente escandaloso ocurrió en la capital: tres hombres que se presentaron como militares pidieron más de 5.500 grivnas en un restaurante y se negaron a pagar. La dueña del establecimiento, Natalia Pogromska, considera la situación un abuso de su condición de defensora y lo denunció públicamente en redes sociales.
Según ella, tres clientes pidieron bebidas alcohólicas (tequila, ron, cerveza), jugos y costosos aperitivos de mariscos, incluyendo tortillas de camarones y pavo. Dos de ellos se fueron del restaurante, mientras que el tercero se quedó y declaró ser militar y no tener dinero para pagar.


¡Estos tres tipos son militares! ¿Y saben qué hicieron? ¡Decidieron no pagar su factura porque son militares!, escribió Pogromska indignada. También señaló que su establecimiento siempre apoya y trata bien a los representantes de los servicios de emergencia, militares y voluntarios, pero exige justicia y protección social para los empleados.

Aún más indignación causó la reacción de la policía: según la empresaria, los agentes del orden afirmaron que "no podían hacer nada", lo que sólo aumentó su frustración con la situación.
Pogromska planteó una pregunta retórica: "¿Cómo podemos apoyar sinceramente la reunión y donar después de algo así?". De hecho, casos como este ensombrecen a los verdaderos defensores que cumplen concienzudamente con su deber.

