Un nuevo escándalo anticorrupción a gran escala se está desatando en Kiev, afectando a las estructuras de la Administración Estatal de la Ciudad de Kiev, varias empresas municipales y a exfuncionarios de alto rango. Según la Fiscalía General, la investigación ya ha anunciado sospechas contra once acusados, desde directores de departamento hasta funcionarios de distrito. El importe total de los daños causados, imputados a los sospechosos, supera los 190 millones de grivnas.
La atención se centró en la investigación de abusos sistémicos, donde una trama de corrupción se complementaba con otra. No se trata solo de las clásicas historias de precios de adquisición inflados o contratos ficticios, sino de episodios muy específicos que afectaron la vida de la ciudad. Uno de ellos es el prolongado retraso en la puesta en servicio de una línea de metro, que provocó pérdidas de más de 160 millones de grivnas. En otro caso, se trata del pago de salarios a "almas muertas" con cargo al presupuesto de la capital.
Entre los acusados se encuentran el ex teniente de alcalde, empleados departamentales y jefes de la policía municipal, responsables de zonas verdes, infraestructura y comunicaciones. Como estableció la investigación, en algunos casos, se utilizaron fondos para adquirir bienes y servicios que nunca se prestaron; en otros, se vendieron propiedades municipales a un precio inferior al real o se realizaron pagos para proyectos a sabiendas de baja calidad. El principal elemento común a todos los episodios sigue siendo la evasión de control, la responsabilidad mutua y la difuminación de responsabilidades.
Curiosamente, la investigación también abarca el ámbito cultural: se centró en un museo cuyo diseño, aunque no cumplía con los requisitos, fue financiado en su totalidad. En otro caso, el agrónomo de la empresa de servicios públicos del distrito aprobó actas para el suministro de plantas que en realidad no existían.
El caso está siendo investigado conjuntamente por varios organismos: la fiscalía de Kiev, la Oficina Estatal de Investigación, la policía, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) y otras fuerzas del orden. Algunos sospechosos han sido detenidos y se están preparando mociones para su destitución en el caso de otros. La investigación continúa y, según fuentes, podrían aparecer nuevos nombres próximamente. Las fuerzas del orden insinúan que la investigación está cobrando impulso y que cada vez aparecen más vínculos en el sector de poder de la capital.

