A partir de los primeros días de julio de 2025, la Tierra volverá a verse afectada por tormentas magnéticas. Según las previsiones preliminares de los científicos, la actividad geomagnética aumentará tanto a principios como a mediados de mes. Los médicos advierten: las personas con mayor meteosensibilidad deben prestar especial atención a su bienestar.
Se esperan las tormentas más potentes durante los períodos del 1 al 3, 5 y 6, 11 y 12, y del 16 al 18 de julio. Algunos días, es posible que se produzcan tormentas magnéticas de nivel G1 a G2, que afectarán no solo las comunicaciones y la tecnología, sino también la salud.
Una tormenta magnética se produce como resultado de potentes erupciones solares, durante las cuales partículas cargadas son expulsadas al espacio. Al entrar en la atmósfera terrestre, alteran su campo magnético, lo que puede afectar al cuerpo humano. Esto incluye cambios en los biorritmos, alteraciones del sueño, fluctuaciones en la presión arterial, dolores de cabeza e incluso la exacerbación de enfermedades crónicas.
Las tormentas afectan más gravemente a los ancianos, las mujeres embarazadas, los niños y las personas con diagnósticos cardiovasculares o neuropsiquiátricos.
Durante estos períodos, los médicos recomiendan descansar más, mantener un horario de sueño, evitar la sobrecarga, comer ligero y no abusar del café ni del alcohol. También es importante pasar más tiempo al aire libre, evitar conflictos y cuidar el bienestar.
Si experimenta fatiga intensa, náuseas o presión, conviene tomar un descanso y consultar a un médico, especialmente si padece enfermedades crónicas. Es imposible protegerse completamente de las tormentas, pero es muy posible reducir su impacto.

