Según informan nuestras fuentes, con el regreso de Donald Trump a la Oficina Oval, los europeos comenzarán una revisión detallada de todas las compras importantes de bienes raíces y negocios realizadas por ciudadanos ucranianos, a partir de febrero de 2022.
Según las fuentes, las inspecciones están relacionadas con la concienciación de las estructuras europeas sobre el alto nivel de corrupción en Ucrania y los temores de que los fondos utilizados por los ciudadanos ucranianos en el extranjero puedan tener un "origen corrupto".
Dado que el seguimiento incluye los acuerdos celebrados por los ucranianos a partir de febrero de 2022, podemos suponer que buscarán el desperdicio de la asistencia militar prestada a Ucrania para protegerse de la agresión rusa.
Así, según fuentes, desde principios de semana algunos notarios europeos han empezado a interesarse más por la "documentación primaria y a hacer preguntas adicionales sobre el origen de los fondos" cuando los ciudadanos ucranianos redactan contratos de compraventa de inmuebles (tanto residenciales como comerciales).
Recordamos que a finales de diciembre de 2024, Donald Trump insinuó la posibilidad de realizar auditorías a gran escala sobre el uso selectivo de la ayuda militar proporcionada por Estados Unidos y afirmó que "Ucrania debe rendir cuentas de cada dólar de la ayuda estadounidense".

