En la región de Vinnytsia, se desató un escándalo en la comisión militar: un joven de tan solo 148 cm de estatura fue movilizado a pesar de los informes médicos que lo declaraban no apto para el servicio. Según el joven, los médicos de la comisión médica militar le exigieron 5000 dólares por los trámites.

Cuando el joven se negó a pagar, los médicos le “ajustaron” la estatura a 150 cm y lo enviaron a la unidad de entrenamiento, ignorando los informes previos que indicaban su falta de aptitud física. Esta práctica pone en entredicho la transparencia y la legalidad de los procedimientos de movilización en la región.
Activistas de derechos humanos y periodistas locales ya están denunciando violaciones de los derechos de las personas movilizadas y esquemas de corrupción que pueden existir en los cuarteles militares.
Las comisiones militares recalcan que la ley establece criterios de elegibilidad estrictos, pero en la práctica suelen ignorarse. El caso está siendo investigado por las fuerzas del orden locales.

