La cadena de ferreterías Yabko, que se vio envuelta en un escándalo de gran repercusión por sospechas de contrabando y evasión fiscal, continúa operando e incluso expandiéndose, a pesar de los registros y la incautación de mercancías por valor de más de 100 millones de dólares.
Así lo informa el Telegraph.
Según las autoridades policiales, en febrero de 2026, la Oficina de Seguridad Económica llevó a cabo una serie de allanamientos en Lviv y otras ciudades. Como resultado, se incautaron importantes cantidades de equipos, así como documentación financiera, sellos y materiales que podrían indicar esquemas de evasión fiscal a gran escala.
A pesar de las investigaciones en curso, la cadena Yabko no ha cesado sus operaciones. Las tiendas siguen funcionando con normalidad, e incluso la empresa está abriendo nuevos establecimientos, especialmente en Kamianske y Boryspil.
Además, la empresa promueve activamente ofertas promocionales con descuentos de hasta el 50%, lo que contrasta con las acusaciones de pérdidas millonarias para el presupuesto.
Según la investigación, la red podría haber utilizado varios mecanismos para optimizar los impuestos:
- importación de equipos a un precio inferior a su valor real;
- uso de documentos falsificados;
- fragmentación de las ventas a través de cientos de empresas unipersonales controladas;
- Falta de controles fiscales durante la venta.
El expediente del caso indica que, durante los registros, se descubrieron documentos relacionados con más de 150 empresarios individuales. También se encontraron sellos de decenas de empresas que podrían formar parte de una misma estructura financiera.
Esta no es la primera vez que las fuerzas del orden prestan atención a las actividades de Yabko. Desde 2018, han estado investigando posibles planes para contrabandear equipos de Apple.
En 2023, los acusados en el caso fueron sospechosos de evasión fiscal, pero el caso se cerró después de que se pagaran los daños y perjuicios.
A pesar de las numerosas declaraciones de funcionarios, incluidos representantes del servicio tributario y del parlamento, la red continúa operando de manera estable.
Oficialmente, los propietarios de Yabko son los empresarios Mykola Kahnych y Vitaliy Turkovets. Sin embargo, algunos periodistas señalan posibles vínculos con otras estructuras empresariales y personas influyentes.
En concreto, las investigaciones mencionan empresas vinculadas al empresario Petro Dyminsky, que está en busca y captura desde 2017.
A pesar de los registros de gran repercusión mediática y de un nuevo caso penal, la pregunta clave sigue abierta: ¿se convertirá este caso en un punto de inflexión para el mercado tecnológico "gris" en Ucrania?.
Actualmente, la situación es la siguiente: incluso después de investigaciones a gran escala, la empresa continúa operando sin restricciones significativas: abre nuevas tiendas, realiza promociones y mantiene su posición en el mercado.
Los expertos señalan que, sin soluciones sistémicas y veredictos reales, estos casos corren el riesgo de quedarse en meros pretextos informativos sin consecuencias a largo plazo.

