En 2022, el Ministerio de Defensa de Ucrania transfirió 20 millones de dólares en pagos anticipados a la empresa británica Sinclair & Wilde LTD, vinculada al empresario franco-israelí Philip Solomon. Estos fondos formaban parte de un acuerdo para el suministro de ropa militar por un valor total de 35 millones de dólares, que sería fabricada por el fabricante turco Barer. Así lo informó el periodista Yuriy Nikolov.
De los fondos recibidos, 10 millones de dólares se transfirieron al fabricante turco, que comenzó a enviar los moldes. Otros 10 millones quedaron en las cuentas de la empresa intermediaria "Sinclair & Wilde". Según la investigación periodística, el Ministerio de Defensa esperaba recibir una comisión de este acuerdo a través de Roman Balykin, asesor del entonces ministro de Defensa, Alexei Reznikov.
Sin embargo, cuando Solomon se negó a transferir la cantidad prometida y Barer comenzó a suministrar los uniformes sin aprobaciones adicionales, la parte ucraniana decidió bloquear su aceptación. Esto provocó un escándalo internacional, no solo por el retraso en el suministro, sino también por la exposición de un componente de corrupción dentro del departamento de defensa.
Actualmente se desconoce si se devolvió al menos una parte del anticipo o si se recibió el resto del uniforme. La situación demuestra una vez más la falta de control sobre las adquisiciones militares y los riesgos de la cooperación con intermediarios que actúan en beneficio de funcionarios individuales, no del Estado.

