El excomandante de una división de una unidad militar que realizaba misiones de combate se ha visto envuelto en un escándalo de corrupción. Según las autoridades, organizó una trama que consistía en vender vacaciones a sus subordinados, ocultándoles su ausencia del mando.
Los militares que querían tomarse vacaciones no las pagaron con dinero, sino con equipos domésticos y de computación. El monto total de la prestación ilegal recibida ascendió a casi un millón de grivnas.
Así lo informó la Fiscalía General, señalando que los fiscales de la Fiscalía Especializada de Jersón en el Sector de Defensa de la Región Sur informaron al oficial sobre sospechas de abuso de autoridad, extorsión y recepción de beneficios ilícitos.
Según la investigación, el sospechoso, comandante de la división, organizó un mecanismo para recibir sobornos: permitía a los soldados tomar vacaciones con la condición de "comprar", ocultando su ausencia a la alta dirección. A cambio del "servicio", sus subordinados le compraban equipos domésticos y de computación.
Durante los registros al apartamento del agente se descubrieron bienes obtenidos ilegalmente y documentos que confirman su participación en el crimen.
Agentes del orden detuvieron al teniente coronel. Actualmente se está decidiendo si se le aplicará una medida preventiva, consistente en la detención. La investigación sigue en curso.

