La cáscara de limón es uno de los alimentos más subestimados de nuestra dieta diaria. Mucha gente tiende a desecharla sin pensar en su composición, aunque estudios científicos demuestran que es segura para el consumo y que contiene diversas sustancias beneficiosas que pueden complementar nuestra dieta diaria.
Según Verywell Health, la cáscara de limón contiene una alta concentración de antioxidantes. En particular, contiene vitamina C, D-limoneno y el flavonoide hesperidina. Estos compuestos ayudan al cuerpo a combatir el estrés oxidativo, refuerzan el sistema inmunitario y pueden reducir los efectos negativos de los radicales libres. Según publicaciones científicas, la cáscara de limón a menudo supera no solo a la pulpa y el jugo, sino también a la piel de otros cítricos en cuanto a actividad antioxidante.
Un beneficio importante de la cáscara de limón es su contenido de fibra y minerales. Una cucharada de ralladura tiene pocas calorías, pero contiene pectina, un tipo de fibra soluble que promueve una función digestiva normal. Además, la cáscara contiene calcio, potasio, magnesio y una parte significativa de la ingesta diaria recomendada de vitamina C.
Algunos estudios sugieren que la cáscara de limón puede ser beneficiosa para la salud bucal. Los extractos de la cáscara pueden inhibir el crecimiento de bacterias relacionadas con la caries y las enfermedades periodontales. Los investigadores también señalan los posibles efectos positivos de la cáscara de limón en el sistema cardiovascular. Los antioxidantes y la fibra pueden ayudar a reducir el colesterol y la presión arterial, aunque se necesitan más estudios clínicos para llegar a conclusiones definitivas.
Experimentos de laboratorio también demuestran las propiedades antimicrobianas de la cáscara de limón. Las sustancias que contiene pueden inhibir el crecimiento de ciertas bacterias y hongos. Al mismo tiempo, los científicos enfatizan que estos resultados deben confirmarse en estudios en humanos.
Otra área de investigación en exploración es el posible papel de la cáscara de limón en la prevención del cáncer. Los antioxidantes D-limoneno y hesperidina se han relacionado con su capacidad para favorecer el crecimiento celular normal. Algunos estudios también sugieren una posible relación entre el consumo de cáscara de cítricos y un menor riesgo de ciertos tipos de cáncer, pero la evidencia es limitada.
Los expertos recomiendan lavar bien los limones antes de usarlos para reducir el riesgo de residuos de pesticidas. La ralladura puede añadirse a bebidas, postres, salsas, adobos, pescados, sopas o guardarse en el refrigerador durante varios días. Un ingrediente tan simple no solo puede diversificar el sabor de los platos, sino que también aporta beneficios adicionales para la salud.

