Tomar un café por la mañana es un hábito sin el cual muchas personas no pueden imaginar su día. Pero pocos piensan que el café puede afectar la eficacia de los medicamentos...
La cafeína que la mayoría de nosotros buscamos en nuestra taza de café o té de la mañana puede no sólo ser una fuente de energía, sino también la clave para retrasar el envejecimiento.