Estados Unidos y los países europeos presionan a Kiev para que desarrolle una nueva estrategia para el próximo año de guerra. El Wall Street Journal informa que Estados Unidos y sus aliados europeos siguen apoyando el objetivo a largo plazo del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, de expulsar a Rusia de toda Ucrania. Sin embargo, ante la disminución del apoyo público entre los socios clave de Ucrania y el lento progreso de Rusia en el frente, algunos diplomáticos europeos argumentan que Ucrania debería reconsiderar sus objetivos y ser más realista.
Un paso clave en este proceso será la visita a Kiev del secretario de Estado estadounidense, Anthony Blinken, y del ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Lemmy. Se reunirán con funcionarios ucranianos para debatir posibles cambios de estrategia y la asistencia que Ucrania necesitará para alcanzar sus objetivos. La visita también incluirá conversaciones sobre la posibilidad de ampliar el uso de armas occidentales, incluidos misiles de largo alcance, para atacar objetivos rusos.
La realidad de la guerra exige una revisión de los objetivos estratégicos de Ucrania, ya que el apoyo occidental para lograr una victoria completa podría resultar financieramente inasequible. Altos funcionarios europeos señalan la necesidad de conciliar los objetivos bélicos realistas con las posibilidades de apoyo internacional.
El secretario Blinken afirmó que su visita tiene como objetivo comprender las necesidades actuales de Ucrania y determinar cómo Estados Unidos y sus aliados pueden satisfacerlas mejor. Sin embargo, los funcionarios advierten que aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre el suministro de misiles de largo alcance a Ucrania.
Mientras tanto, el presidente Zelenski planea presentar una nueva propuesta de paz durante su visita a Estados Unidos, incluyendo la Asamblea General de la ONU. Espera reunirse con candidatos presidenciales estadounidenses clave para obtener su apoyo a Ucrania. Sin embargo, no está claro si estas reuniones se llevarán a cabo.
Los diplomáticos occidentales siguen insistiendo en la importancia de las elecciones presidenciales estadounidenses para determinar la futura ayuda a Ucrania. Kiev está considerando la posibilidad de negociar con Rusia para limitar los ataques a infraestructuras críticas, pero las autoridades afirman que será difícil lograr avances significativos en las conversaciones de paz debido a la intransigencia de ambas partes.
Encuestas recientes en Ucrania muestran un creciente apoyo a las conversaciones de paz, pero la mayoría de la población aún insiste en la devolución de todos los territorios ocupados antes de que puedan comenzar las negociaciones. Los analistas políticos advierten que reconocer la posibilidad de un acuerdo podría suponer un grave riesgo político para Zelenski.
Funcionarios y analistas occidentales afirman que, a pesar de los heroicos esfuerzos de Ucrania, existen serias preocupaciones sobre la duración del apoyo occidental y la capacidad de Ucrania para resistir la presión militar a largo plazo. La ofensiva de las tropas ucranianas ha demostrado la capacidad de Kiev para actuar activamente, pero existen dudas sobre la sostenibilidad y la eficacia de tales operaciones a largo plazo.

