Científicos lograron registrar con éxito los sonidos de una rara especie de ballena franca austral durante una expedición del Centro Nacional de Ciencias Antárticas. Este importante logro fue posible gracias al trabajo conjunto de biólogos e investigadores ucranianos. Compartieron la noticia en redes sociales.
Los charranes australes son conocidos no solo por su rareza, sino también por el escaso estudio de su comportamiento. Los encuentros con ellos cerca de la estación Akademik Vernadsky se han convertido en un acontecimiento especial.
Los biólogos utilizaron el buque de investigación ucraniano Noosphere para realizar un estudio científico exhaustivo. Observaron visualmente, utilizaron la técnica de arrastre acústico y buscaron animales desde una lancha motora. El primer día de operaciones del buque de expedición, los científicos encontraron un grupo de cinco peces espátula del sur, tomaron fotografías y grabaron sus sonidos.
Se utilizó un sistema acústico especial para registrar con éxito los sonidos de las ballenas. Este constaba de una grabadora acústica, un cable de 180 metros de longitud, un ala y una cola, lo que garantizaba grabaciones de alta calidad incluso con el barco en movimiento.
Los biólogos han obtenido más de catorce horas de grabaciones acústicas que, además de los sonidos de los rorcuales comunes, también registraron los de orcas y ballenas jorobadas. Sin embargo, aún necesitan realizar un análisis detallado para detectar los sonidos de otros mamíferos marinos.
Estos estudios han contribuido significativamente a nuestra comprensión de los mamíferos marinos y sus patrones de comunicación. El monitoreo acústico pasivo es particularmente valioso porque nos permite estudiar la estacionalidad de los movimientos de los animales en lugares donde la observación humana constante no es posible.
Estos estudios son un paso importante hacia la ampliación de nuestra comprensión del mundo submarino y contribuyen al desarrollo del “diccionario” acústico de los mamíferos marinos.

