El Reino Unido ha reforzado significativamente la defensa aérea de Ucrania mediante la transferencia de modernos sistemas antiaéreos de corto y largo alcance. Los 13 sistemas Raven operativos ya han entrado en servicio en unidades ucranianas, y también han comenzado las entregas de los sistemas Gravehawk más recientes.
Según el ministro británico de Asuntos de Veteranos, Al Carnes, todos los sistemas Raven ya se han desplegado en las fuerzas ucranianas y se utilizan para proteger contra amenazas aéreas en primera línea. Estos sistemas están diseñados para destruir drones, aeronaves y helicópteros en las inmediaciones de la línea de combate.
Raven utiliza misiles aire-aire AIM-132 ASRAAM adaptados, que se lanzan desde plataformas terrestres. Una de las principales ventajas del complejo es su alta movilidad y rápido despliegue, lo que le permite responder con rapidez a las condiciones atmosféricas cambiantes. Sin embargo, el sistema tiene capacidades limitadas para interceptar misiles de crucero.
Paralelamente, Londres ha comenzado a transferir sistemas Gravehawk a Ucrania, diseñados para proteger contra ataques de largo alcance, en particular contra infraestructuras críticas. Hasta el momento, Ucrania ya ha recibido dos prototipos de estos complejos. En total, el contrato prevé el suministro de otros 15 sistemas, cuyo primer lote debería llegar próximamente.
Se espera que Gravehawk se convierta en un elemento importante de la defensa aérea de grandes ciudades e instalaciones energéticas. El complejo se centra principalmente en el combate contra drones de ataque, en particular los del tipo Shahed, pero también es capaz de contrarrestar aviones, helicópteros y, potencialmente, misiles de crucero.
Las entregas de Raven y Gravehawk forman parte de un paquete de invierno de 600 millones de libras para reforzar las defensas aéreas de Ucrania. Como parte de este paquete, Ucrania también recibirá torretas automatizadas para destruir drones rusos. Londres enfatiza que estas soluciones son una respuesta a los ataques sistemáticos de Rusia a la infraestructura energética ucraniana.

