El discurso del presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, en el Foro Económico Mundial de Davos fue uno de los más duros de toda la guerra. En su discurso, declaró abiertamente que Europa estaba demostrando indecisión y falta de voluntad para actuar adecuadamente ante la agresión rusa, a pesar de las enérgicas declaraciones de apoyo a Ucrania.
Zelenski recordó que hace un año, en su intervención en Davos, instó a los países europeos a aprender a defenderse de forma independiente. Sin embargo, según él, durante este tiempo el continente no ha dado un paso decisivo de las palabras a las acciones sistémicas. Europa, señaló el presidente, está dispuesta a debatir el futuro, pero evita tomar decisiones difíciles en el presente, sacrificando principios en aras de compromisos políticos a corto plazo.
Zelenski abordó por separado el tema de la ayuda a Ucrania. Afirmó que gran parte del apoyo de los países europeos llegó tarde y en cantidades que no correspondían a la magnitud de la amenaza. En su opinión, la retórica dura sobre Rusia, las sanciones y la seguridad a menudo no se respaldaba con acciones concretas.
El Presidente enfatizó que un nuevo orden mundial no puede construirse sólo con declaraciones y promesas a menos que éstas estén respaldadas por decisiones concretas.
Comparación con el enfoque estadounidense
Uno de los momentos más conmovedores del discurso fue la comparación entre las acciones de Europa y las políticas de Estados Unidos. Zelenski llamó la atención sobre el hecho de que la administración estadounidense logró atacar los flujos financieros rusos, en particular la llamada flota en la sombra, mientras que el petróleo ruso sigue transportándose cerca de las costas europeas.
También señaló que el sistema de justicia internacional demuestra selectividad: algunos líderes autoritarios están siendo responsabilizados, mientras que el presidente ruso todavía evita consecuencias reales.
La cuestión del futuro de la OTAN
En medio del debate sobre el papel de Estados Unidos en el sistema de seguridad europeo, Zelenski cuestionó la capacidad de Europa para actuar de forma autónoma. Afirmó que la alianza se basa en gran medida en la premisa de que Estados Unidos siempre garantizará la protección.
El presidente preguntó directamente: ¿qué pasará si esta confianza resulta ser falsa?
Un intento de "despertar" a los aliados
Los críticos señalan que tal retórica puede parecer ingrata dada la ayuda a gran escala que Europa ha brindado a Ucrania desde 2022. Sin embargo, los analistas señalan: después de años de constantes llamamientos y la necesidad de luchar literalmente por el apoyo, las palabras de Zelenskyy no parecen un reproche, sino una declaración de realidad.
El presidente también recordó las promesas previas a la guerra sobre la adhesión de Ucrania a la UE y la OTAN. Algunas, dijo, se han pospuesto y otras se han congelado, a pesar de las declaraciones de apoyo "mientras sea necesario".
Su discurso en Davos no fue un intento de insultar a los aliados, sino una dura señal sobre los peligros de la complacencia. Según los observadores, fue un intento de obligar a Europa a ver la guerra no como una crisis lejana, sino como un desafío inmediato a su propia seguridad.

