En el puesto de control de Krakivets, en la frontera entre Ucrania y Polonia, los guardias fronterizos descubrieron otro intento de cruzar ilegalmente la frontera estatal con documentos falsos. Un residente de Járkov, de 32 años, intentó salir de Ucrania con destino a Alemania presentando durante el control los certificados de nacimiento de tres hijos, pero uno de ellos resultó ser falso.
La vigilancia de los guardias fronterizos del 7.º Destacamento Fronterizo de los Cárpatos ayudó a detectar a tiempo el documento falso. Resultó que el hombre era efectivamente padre de dos hijos, pero el tercero era ficticio. Los documentos mencionaban a un "niño fantasma" que supuestamente nació en España.
El documento, que supuestamente debía confirmar el nacimiento del tercer hijo, se adquirió a través de Telegram por 2.000 dólares. Declaraba que la madre del niño se encontraba en España en el momento del nacimiento. Sin embargo, la verificación estableció que la mujer estuvo en Ucrania durante todo el tiempo, lo que desmiente por completo la legitimidad del certificado.
El certificado falso supuestamente serviría como base para que el hombre viajara al extranjero como padre de muchos hijos. Según la legislación ucraniana, los hombres con tres o más hijos tienen derecho a una exención temporal de la movilización y los viajes al extranjero.
Debido al uso de un documento falsificado, los guardias fronterizos presentaron un informe sobre los indicios de un delito penal según la Parte 4 del Artículo 358 del Código Penal de Ucrania: falsificación de documentos, sellos, timbres y formularios, así como su venta o uso.
La investigación continúa y el caso demuestra una vez más la magnitud del mercado negro de documentos falsos y la importancia del trabajo profesional de los guardias fronterizos en tiempos de guerra.

