Los líderes de la Academia Nacional de Ciencias Agrarias de Ucrania han organizado un plan discreto y sistemático para transferir tierras estatales a manos privadas. Sin subastas. Sin competencia. Sin vergüenza.
Los principales acusados son el presidente de la NAAS, Yaroslav Hadzalo, y el vicepresidente, Anatoliy Zaryshnyak. Según nuestra información, fue bajo su liderazgo que las instituciones estatales firmaron masivamente acuerdos ficticios sobre "actividades conjuntas", que, en esencia, sustituyeron el arrendamiento habitual, permitiendo la transferencia de hectáreas sin publicidad.
Una de estas granjas es la empresa estatal "Chabany", que utilizaba tierras en la aldea de Hatne, cerca de Kiev. Ahora, parte de estas parcelas pertenece a Oksana Chernyk, hija de Yaroslav Hadzal. También pertenece a su esposo. Al mismo tiempo, formalmente no hubo enajenación de tierras estatales, solo una "transferencia para trabajo conjunto".
Se han identificado situaciones similares con los familiares del vicepresidente de la NAAS, Anatoly Zaryshnyak. En resumen, durante su liderazgo, la academia se convirtió en una empresa agrícola familiar con financiación pública.
El plan no se trata solo de tierras, sino también de dinero. O, mejor dicho, de cómo evitarlo. Según nuestras fuentes, los arrendamientos de tierras se realizan a tasas inferiores a las del mercado. Los rendimientos se subestiman intencionadamente. Esto permite minimizar las deducciones fiscales y optimizar el resto. Como resultado, millones de grivnas que deberían haber ido al presupuesto estatal permanecen en manos de empresas privadas asociadas con el mundo académico.

