Las dietas deben tener en cuenta no solo la edad o el nivel de actividad física, sino también el género, al menos en el desayuno. Esta es la conclusión a la que llegaron investigadores de la Universidad de Waterloo (Canadá), quienes estudiaron cómo reaccionan los cuerpos masculino y femenino a diferentes tipos de alimentos matutinos.
Según el periódico alemán Bild , científicos crearon modelos informáticos del metabolismo de hombres y mujeres para analizar cómo digieren desayunos ricos en carbohidratos o grasas. Los resultados mostraron una diferencia notable.
Según el modelo, los hombres toleran mejor los desayunos ricos en carbohidratos (cereales, cereales, frutas). Este comienzo del día activa el metabolismo y proporciona un nivel de energía estable.
Las mujeres, por otro lado, responden mejor a las grasas: tortillas, tostadas de aguacate o yogur con frutos secos. Estas opciones favorecen el equilibrio hormonal y estabilizan los niveles de glucosa en sangre.
“Decisiones aparentemente menores, como lo que comemos en el desayuno, pueden afectar nuestra salud y nuestros niveles de energía”, afirma la líder del estudio, Stephanie Abo.
Los científicos destacan que personalizar la nutrición según el género puede mejorar significativamente el bienestar, la concentración e incluso afectar la salud a largo plazo.
Por cierto, otro estudio señala la importancia del desayuno en sí: los habitantes de Loma Linda en California, considerados longevos, tradicionalmente empiezan el día con avena, y este puede ser uno de los secretos de su salud.

