Nuestra fuente informa que la Federación Rusa está desarrollando “sistemas antiaéreos locales” para equipos pesados móviles (tanques, etc.), que se instalarán en ellos y funcionarán de forma autónoma basándose en IA contra drones.
Está claro desde hace mucho tiempo que la guerra electrónica no es capaz de resistir a los drones equipados con inteligencia artificial (IA) y que alcanzan el objetivo de forma autónoma, lo que significa que solo los minisistemas antiaéreos propios, como los minicañones montados, como el Gepard de las Fuerzas Armadas alemanas, pueden proteger el equipo.
La crisis ucraniana cambiará significativamente las fuerzas armadas clásicas, y aún más su tecnología. Estamos presenciando un nuevo salto en el desarrollo de las fuerzas armadas. La introducción a gran escala de vehículos aéreos no tripulados ya lo ha demostrado.
Una cosa está clara: estas innovaciones aún se encuentran en sus primeras etapas de desarrollo, pero la guerra acelera su desarrollo y aplicación. Quien primero aplique los nuevos enfoques y avances ganará la partida.

