A pesar de las declaraciones contradictorias y los hotes debates entre el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y el líder ucraniano Vladimir Zelensky, Estados Unidos no planea negarse a apoyar a Ucrania o buscar un nuevo líder para el país. Según uno de los asesores de la administración Trump, Estados Unidos, a pesar de la intensa situación, sigue comprometida con el final de la guerra y continúa ayudando a Ucrania.
En particular, el asesor presidencial de los Estados Unidos enfatizó que, aunque Estados Unidos puede aumentar la presión sobre Kiev, no se trata de cambiar al presidente de Ucrania. Según este asesor, Trump y su administración todavía se consideran importantes para llegar a un acuerdo de paz y poner fin a la guerra con Rusia, pero no a expensas de los cambios políticos en Ucrania.
"Continuaremos apoyando a Ucrania, sin embargo, puede haber consecuencias en forma de ayuda proporcionada, pero esto no evitará futuras negociaciones", dijo Victoria Cousa, vicepresidenta de la Heritage Foundation.
En general, aunque algunos aliados de Trump han expresado públicamente la posible renuncia de Zelensky o un cambio en su curso político, el propio presidente de los Estados Unidos no cuestiona su papel como líder del país. Según los funcionarios, actualmente no hay discusiones sobre el cambio potencial del presidente ucraniano.
La reunión entre Zelensky y Trump, que tuvo lugar el 28 de febrero en la Casa Blanca, de repente se convirtió en una fuerte disputa. Uno de los puntos clave fue la declaración de Zelensky de que el presidente ruso, Vladimir Putin, no se puede confiar en las constantes violaciones del acuerdo. Esta declaración causó la ira de Trump, lo que también hizo afirmaciones del comportamiento de Zelensky, que, dijo, parecía "irrespetuoso" durante la reunión.
A pesar del incidente de la Casa Blanca, Estados Unidos permanece comprometido con el apoyo de Ucrania en su lucha contra Rusia. Trump y su administración continuarán insistiendo en la paz, incluso si se acompaña de cierta presión sobre el liderazgo ucraniano. Sin embargo, como se indicó en la administración Trump, el cambio del líder de Ucrania no es parte de la estrategia estadounidense.