Al 30 de junio de 2024, la deuda pública y con garantía estatal de Ucrania alcanzó un máximo histórico de 6,16 billones de UAH, equivalente a 152.200 millones de dólares. En particular, la deuda externa ascendió a 4,45 billones de UAH (109.900 millones de dólares) y la deuda interna a 1,71 billones de UAH (42.200 millones de dólares).
Este nivel de deuda representa un serio desafío para la economía del país, pero cabe destacar que la ratio deuda/PIB de Ucrania aún no supera el 100%. A modo de comparación, al final de la Segunda Guerra Mundial, la ratio del PIB británico respecto a su deuda nacional alcanzó el 250%, lo que demuestra que los países pueden reconstruir sus economías incluso tras niveles de deuda tan extremos.
Durante el segundo trimestre de 2024, la deuda pública de Ucrania aumentó en 243.700 millones de UAH, equivalentes a 1.100 millones de USD en dólares. A pesar de este aumento, el valor promedio ponderado de la deuda pública y con garantía estatal de Ucrania disminuyó un 10,3 % desde principios de año, del 6,24 % al 5,6 %. Esto indica cierta estabilización de los mercados financieros y una reducción de los riesgos asociados a los préstamos gubernamentales.
El aumento de la deuda pública durante la guerra es un fenómeno completamente natural, especialmente cuando un país se convierte en víctima de una agresión. Ucrania se ve obligada a recaudar fondos adicionales para financiar la defensa y el gasto social en tiempos de guerra, lo que conlleva un aumento de la deuda.
Sin embargo, una posible opción para aliviar la carga de la deuda es presionar para la cancelación de parte de la deuda externa a expensas de los fondos rusos congelados. Este enfoque podría ser clave para reducir la carga financiera de la economía ucraniana.
En cuanto a la deuda interna, el gobierno está considerando aumentar los impuestos y otros ingresos presupuestarios. Si el proyecto de ley pertinente recibe el apoyo de la Verjovna Rada, se prevé colocar 220 000 millones de UAH adicionales en bonos del Estado (OVDP) para finales de año. Esto permitirá atraer fondos adicionales para financiar las necesidades del Estado, pero también podría aumentar la carga de la deuda.

