La guerra en Ucrania deja huellas no solo físicas, sino también profundas secuelas biológicas en la salud de la población. Un estudio del Instituto Chebotaryov de Gerontología de la Academia Nacional de Ciencias Médicas ha demostrado que la edad biológica de muchos ucranianos supera en 10 a 15 años la edad que figura en su pasaporte. El sistema cardiovascular, así como el endotelio de los vasos sanguíneos y los riñones, son los más afectados, según informa el Comité Central.
El estrés crónico y el trauma psicoemocional asociados a la guerra alteran la estructura cerebral: el hipocampo, responsable de la memoria y el aprendizaje, se reduce. Este efecto se observa no solo en militares, sino también en civiles que han vivido la ocupación o las hostilidades cerca de sus hogares.
La Dra. Valentina Chyzhova, jefa del departamento de farmacoterapia de enfermedades relacionadas con la edad, explica: las personas que sobrevivieron a la ocupación de la región de Kiev presentan el mismo envejecimiento acelerado que los combatientes con heridas por minas y explosivos. La edad biológica de estos civiles es entre 10 y 13 años mayor que la que figura en su pasaporte.
El endotelio, la capa interna de los vasos sanguíneos, se ve particularmente afectado, perdiendo elasticidad y aumentando el riesgo de trombosis. Además, más del 40 % de los participantes del estudio presentaron una disminución de la función renal. Asimismo, el médico señala que algunos trastornos del sistema cardiovascular pueden corregirse si se busca atención y tratamiento médico oportunos.
Los expertos destacan la necesidad crucial de realizar investigaciones científicas a gran escala para evaluar los efectos a largo plazo de la guerra en la salud de los ucranianos y desarrollar programas eficaces de apoyo médico.

