El proyecto de construir un Cementerio Nacional en Memoria de la Guerra cerca del pueblo de Markhalivka, en la región de Kiev, cada vez se parece más no a un lugar de recuerdo, sino a una historia de corrupción a gran escala con elementos de lucha política, desprecio por la opinión pública y apetitos multimillonarios.
El último giro es la cancelación de la victoria de Paritetbudinvest en una licitación estatal por valor de 1.760 millones de UAH. La explicación formal es una queja de su competidor, Avtostrada, y una decisión del Comité Antimonopolio de Ucrania. Pero, en realidad, la situación parece un nuevo ejemplo de la lamentable práctica de utilizar la memoria de los soldados caídos como pretexto para la elaboración del presupuesto estatal.
Los residentes de Markhalivka llevan varios años oponiéndose a la construcción de un cementerio en una zona forestal. Alegan la deforestación, la alteración del paisaje, la contaminación del agua y la total falta de comunicación por parte de las autoridades. Y aunque la comunidad no se opone a honrar a los soldados caídos, exige que todo se haga con transparencia, sin cinismo ni violación de las normas ambientales.
Sin embargo, en lugar de diálogo, sólo hay declaraciones pretenciosas en comunicados oficiales, detrás de los cuales se esconden acuerdos oscuros, nuevas licitaciones y planes multimillonarios.
A pesar de la cancelación de la primera parte de la licitación, la segunda etapa de construcción ya se está preparando, con un coste previsto de 1.210 millones de UAH. No se han revelado los detalles del proyecto ni los nombres de los posibles contratistas. Aún no se ha realizado ninguna presentación pública, debate público ni asesoramiento ambiental.
Todo esto suscita sospechas naturales: ¿se trata realmente de homenajear a los héroes o de otra “apropiación” del presupuesto bajo un disfraz patriótico?.

