Las fresas son símbolo de verano, frescura y sabor dulce. Hace tiempo que se han vuelto indispensables en la dieta veraniega de los ucranianos: se añaden a postres, ensaladas, batidos y se comen tal cual. Pero además de su placer gastronómico, las fresas también poseen muchas propiedades beneficiosas.
Beneficios de las fresas
Cada baya contiene vitamina C, potasio, ácido fólico y fibra. Estas sustancias favorecen el sistema cardiovascular, fortalecen el sistema inmunitario, favorecen la digestión y mejoran el estado de la piel. Gracias a su bajo contenido calórico, las fresas son ideales para picar algo ligero o como parte de una dieta saludable.
¿Quién debe tener cuidado?
Sin embargo, las fresas no son buenas para todos. Una de las principales razones es su posible contenido de pesticidas, especialmente si no son orgánicas. Los nutricionistas recomiendan elegir productos orgánicos certificados o lavar bien las fresas antes de consumirlas.
También se debe tener precaución en personas que toman betabloqueantes , medicamentos que se recetan frecuentemente para enfermedades cardíacas. Estos medicamentos pueden aumentar los niveles de potasio en el cuerpo, y las fresas, como fuente de potasio, en grandes cantidades pueden provocar un exceso de este. Esto es especialmente peligroso para personas con insuficiencia renal, ya que en este caso el cuerpo no puede eliminar el exceso de potasio, lo que puede causar hiperpotasemia , una afección que se acompaña de náuseas, dificultad para respirar y alteraciones del ritmo cardíaco.
Qué recordar
Las fresas siguen siendo una baya muy saludable para la mayoría de las personas. Es importante consumirlas con moderación, comprarlas de productores de confianza y tener en cuenta las características individuales de salud.

