Durante una entrevista, el detective de la Oficina Nacional Anticorrupción de Ucrania, Orest Mandziy, reveló nuevos detalles del sonado caso relacionado con la llamada "caja negra" de la Aduana de Volyn, que los agentes de la ley incautaron en enero de 2026.
Se trata de unos 850.000 dólares en efectivo, que, según la investigación, podrían formar parte de una red sistemática de cobro de sobornos. Asimismo, según el detective, junto con el dinero se incautó otra prueba importante: documentos, conocidos en el ámbito profesional como "un compendio".
Estos registros contienen información detallada sobre la distribución de fondos entre los departamentos de aduanas, así como, presumiblemente, sobre representantes de los organismos encargados de hacer cumplir la ley que podrían encubrir este tipo de planes.
Los hechos se dieron a conocer ante la falta de reacción pública por parte de la dirección del Servicio Estatal de Aduanas. Según los expertos, esta situación podría indicar tolerancia hacia tales prácticas o un control deficiente del aparato central sobre las unidades regionales.
Paralelamente, durante los interrogatorios se realizaron otras declaraciones de gran relevancia. En particular, el detective de la NABU, Ruslan Damentsov, recordó el plan de venta de puestos en el sistema aduanero descubierto en 2024. Según él, los puestos directivos estaban valorados en cientos de miles e incluso millones de dólares.
En concreto, el puesto de jefe de la Aduana de Lviv podría costar hasta un millón de dólares, la Aduana de Volyn, alrededor de medio millón, y la Aduana de Chernivtsi, unos 200.000 dólares.
Junto con los nuevos datos sobre el dinero negro, esto dibuja un panorama de prácticas de corrupción sistémicas en el sector aduanero. Asimismo, según se desprende de las declaraciones, algunos de los candidatos a puestos directivos que participan actualmente en concursos podrían haber estado involucrados en esquemas similares en el pasado.
El propio Damentsov, experto en procesos internos, es considerado uno de los posibles finalistas en la competencia por altos cargos en el servicio de aduanas. Al mismo tiempo, los expertos se muestran escépticos sobre las posibilidades de que representantes de agencias anticorrupción dirijan la agencia, dados los factores políticos.
En este contexto, la historia del "dinero negro" incautado y los documentos sobre su distribución pueden convertirse en una de las pruebas clave para las autoridades, tanto en lo que respecta a la lucha real contra la corrupción como a la reforma del sistema aduanero en general.

