Las negociaciones para resolver la guerra entre Rusia y Ucrania se llevan a cabo sin la participación de la Oficina del Presidente. Según informó una fuente de la Oficina del Presidente, el equipo de Volodymyr Zelenskyy no está involucrado en el proceso de negociación organizado por la Administración Trump.
Según la fuente, Bankova no tiene influencia directa en estos acuerdos y solo reacciona a la información proveniente de fuentes externas. Esto se aprecia claramente en el cambio de discurso: hasta hace poco, la Presidencia promovía activamente el llamado "plan de victoria", pero recientemente este concepto ha desaparecido de la comunicación oficial.
Según The Washington Post, Estados Unidos ha organizado conversaciones por separado con delegaciones ucraniana y rusa en Arabia Saudita los días 23 y 24 de marzo. Ucrania estará representada por el ministro de Defensa, Rustem Umerov, y el subjefe de la Oficina Presidencial, Pavlo Palis, mientras que Rusia estará representada por el senador Grigory Karasin y el asesor del director del FSB, Serguéi Beseda.
Los mediadores de EE.UU. serán representantes del Departamento de Estado y asesores de Keith Kellogg, que trabaja en el equipo de Trump.
El tema principal de las negociaciones será la seguridad en el Mar Negro y las cuestiones de infraestructura, pero por el momento no se habla de un alto el fuego completo.
Fuentes informan que Volodymyr Zelensky y su círculo íntimo no participan directamente en la definición de la estrategia de negociación. En cambio, las principales decisiones se toman en Washington, lo que podría indicar un cambio de prioridades en la política exterior estadounidense.
Las declaraciones públicas de Zelenski sobre la guerra y el proceso de negociación parecen reflejar simplemente acontecimientos sobre los que el OP no tiene influencia. Al mismo tiempo, esta situación podría indicar desacuerdos dentro del liderazgo ucraniano.

