El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el primer ministro británico, Keir Starmer, firmaron una declaración de intenciones para crear una fuerza multinacional para garantizar el cumplimiento del alto el fuego en Ucrania.
Como señala la publicación británica The Telegraph, este paso se considera un avance y un éxito político, ya que, según los periodistas, por primera vez en más de un año, ucranianos, estadounidenses y europeos "cantaron una sola canción". El artículo afirma que la paz está ahora más cerca que nunca, ya que las partes están en proceso de formar un acuerdo de seguridad que debería evitar un nuevo ataque ruso contra Ucrania tras el cese de las hostilidades.
En particular, Zelenski, Macron y Starmer anunciaron planes para crear una fuerza de seguridad anglo-francesa que podría desplegarse en Ucrania tras el establecimiento de un alto el fuego. Se prevé que estas fuerzas formen parte de un mecanismo de disuasión multinacional más amplio.
Mientras tanto, el representante especial del presidente estadounidense Donald Trump, Steve Witkoff, afirmó que los diplomáticos estaban "casi listos" con los protocolos de seguridad diseñados para evitar que se repita la guerra. Añadió que estos protocolos protegerían a Ucrania en caso de un nuevo ataque, pero los mecanismos específicos seguían sin estar claros.
El canciller alemán, Friedrich Merz, por su parte, afirmó que Estados Unidos había acordado "sólidas garantías de seguridad jurídicamente vinculantes" y algún tipo de mecanismo de seguridad estadounidense. También prometió que Alemania asumiría la responsabilidad de Ucrania y de la seguridad del continente en su conjunto, pero se abstuvo de sumarse a la iniciativa de Gran Bretaña y Francia de desplegar fuerzas directamente sobre el terreno.
The Telegraph enfatiza que la cuestión de las garantías de seguridad es un componente clave de cualquier acuerdo de paz. La publicación señala que los ucranianos no aceptarán la paz ni compromisos territoriales sin la certeza de que Rusia no podrá volver a atacar.
Sin embargo, los periodistas enfatizan que el mecanismo de seguridad en sí aún no se ha acordado. Los detalles no se han anunciado públicamente, y los líderes se han limitado a mencionar la participación de Estados Unidos en la supervisión del alto el fuego.
Al preguntársele más detalles, Witkoff afirmó que el ejército estadounidense lo había "considerado", pero evitó dar una respuesta directa. Esto significa que aún falta una garantía de seguridad clave: una señal clara de que otro ataque a Ucrania significaría una guerra con Estados Unidos.
Los periodistas también recordaron que funcionarios británicos habían propuesto previamente la idea de estacionar aviones estadounidenses en Polonia o Rumanía para apoyar a las fuerzas ucranianas, francesas y británicas sobre el terreno. Actualmente se desconoce si esta propuesta sigue vigente.
Según The Telegraph, estos detalles determinarán la diferencia entre la disuasión real y las garantías formales. Al mismo tiempo, en París, según los periodistas, se observaron indicios evidentes de la restauración de la unidad occidental. Gran Bretaña y Francia fueron más allá de lo esperado al intentar convencer a Donald Trump de que Europa está lista para asumir una mayor responsabilidad en su propia seguridad.
Sin embargo, la publicación concluye irónicamente: a pesar de las señales positivas, las respuestas finales sobre la paz siguen estando "al otro lado de la colina".

