En la capital, las fuerzas del orden detuvieron a un joven de 19 años sospechoso de incendiar una zapatería. El incidente ocurrió durante el toque de queda, cuando el joven vertió alcohol sobre las puertas metálicas de la tienda y les prendió fuego con un encendedor. Así lo informó el servicio de prensa de la policía de Kiev.
Un empresario contactó a las autoridades tras descubrir que la puerta de su tienda había sido dañada por un incendio. Tras las labores de vigilancia, la policía determinó que un residente de un hostal de Kiev podría haber estado involucrado en el incendio.

Según informó la policía, un joven, al pasar frente a una tienda durante el toque de queda, roció la puerta con alcohol y le prendió fuego, tras lo cual desapareció rápidamente de la escena del crimen.
Con base en las pruebas recopiladas, la policía inició un proceso penal bajo el artículo "Destrucción intencional o daños a la propiedad por incendio provocado ". Este artículo conlleva una pena de hasta 10 años de prisión.
El tribunal optó por una medida preventiva para el sospechoso: la detención, con posibilidad de fianza. El monto de la fianza aún no se ha especificado.
Este caso pone de relieve una vez más el problema de las violaciones del orden público, incluso durante la ley marcial. Si bien el toque de queda se impone para la seguridad de la población, la falta de rendición de cuentas por su violación crea lagunas legales para posibles delincuentes. Al mismo tiempo, este incidente provoca indignación pública por las acciones del joven, que podrían haber tenido consecuencias más graves.


