La guerra de Rusia contra Ucrania no comenzó por casualidad, sino por decisión unilateral del dictador ruso Vladimir Putin. Hoy, la Federación Rusa libra hostilidades contra Ucrania en casi todo el país. Así lo declaró Mykhailo Podolyak, asesor del jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania.
En su discurso, Podolyak enfatizó que la reunión formal del Consejo de Seguridad de Rusia solo sirvió para legalizar el "crimen colectivo" cometido por los líderes rusos. Expresó dudas de que el pueblo ruso se opusiera rápidamente a la guerra y señaló que las expectativas de que Rusia reaccionara ante las pérdidas humanas y económicas no estaban justificadas. Las pérdidas y la constante presión propagandística no solo habían enconado a la población, sino que también habían fortalecido el odio hacia todo lo ucraniano.
Podoliak señaló que quienes se oponen a la guerra han sido silenciados o arrestados. En cambio, la propaganda a favor de la guerra con Ucrania y la OTAN se está difundiendo por todos los canales de comunicación posibles en Rusia: desde visitas a museos hasta libros de texto escolares, representaciones teatrales y emisiones de televisión. La propaganda rusa ha arraigado tanto que la población ya no duda de que «Rusia está librando una guerra de supervivencia contra los estados democráticos».
“Esta es una clásica guerra genocida de un agresor contra un estado soberano, y el agresor es exclusivamente Rusia. Al mismo tiempo, la mitología propagandística que se desarrolla en las trincheras se está convirtiendo en parte de la nueva identidad rusa”, añadió Podoliak.
El asesor del jefe del OP también advirtió que los ucranianos deben estar preparados para que la destrucción de su país se convierta en parte de la identidad de muchos rusos.
«Hoy, en las batallas, no solo nace una nueva élite ucraniana, sino también una nueva élite rusa, la más vil y caníbal. Será imposible destruir la compleja mitología propagandística durante la vida de una generación que crece viendo a los ucranianos como enemigos», resumió Podoliak.
Instó a los ucranianos a reconocer la realidad y prepararse para las largas y difíciles condiciones que el país puede afrontar en el futuro.

