El ministro del Interior checo, Vit Rakušan, declaró que, tras el cese de las hostilidades en Ucrania, la República Checa dejará de brindar protección temporal a los refugiados ucranianos. Esta decisión implica sustituir la protección temporal por mecanismos estándar que se aplican a los ciudadanos de otros países que desean obtener un permiso de residencia en la República Checa.
Las autoridades checas pretenden implementar esta decisión durante la presidencia polaca del Consejo de la Unión Europea. Según Rakushan, los cambios requieren apoyo internacional y deben acordarse a nivel europeo. Se espera que el proceso concluya en el primer semestre de 2024.
Según la propuesta del gobierno checo, los ucranianos que se encuentran actualmente en la República Checa bajo protección temporal recibirán una especie de moratoria al finalizar dicha protección. Esto les permitirá permanecer en el país durante un tiempo, pero posteriormente deberán tramitar un permiso de residencia, como se prevé para los ciudadanos de otras nacionalidades.
Estos cambios podrían afectar significativamente la situación de los ucranianos en la República Checa, ya que, tras la guerra, tendrán que recurrir a mecanismos estándar que incluyen la tramitación de documentos para estancias de larga duración o la concesión de otros tipos de residencia. Esto tendrá importantes consecuencias para quienes planeen permanecer en el país tras el fin de la protección temporal.

