Hoy, la Tierra se verá afectada por una tormenta magnética. Según los científicos, se espera una perturbación geomagnética de nivel G1 el 12 de julio. Este es el nivel inicial de la tormenta, que no representa un peligro crítico, pero es muy capaz de afectar el bienestar de las personas sensibles.
Las tormentas magnéticas no son solo hermosos efectos visuales en forma de auroras boreales. Se trata de una perturbación del campo magnético del planeta causada por las emisiones de plasma del Sol, que interactúan con la atmósfera terrestre. Durante estos días, incluso una persona completamente sana puede sentir ligeras molestias: fatiga rápida, pérdida de concentración o cambios de humor.
El impacto de la tormenta podría ser más notorio en quienes ya padecen problemas cardíacos, de presión arterial o del sistema nervioso. Las quejas frecuentes en esos días incluyen dolores de cabeza, insomnio, trastornos del sueño, irritabilidad y deterioro de la memoria. Las personas mayores, las embarazadas y quienes experimentan estrés emocional o físico severo corren mayor riesgo.
Los médicos aconsejan no forzarse demasiado en esos días, beber más agua, tomar menos café y evitar el alcohol y las bebidas que estimulan el sistema nervioso. También es recomendable evitar ajetreos innecesarios, no tomar decisiones precipitadas y, si es posible, no planificar viajes complejos ni trabajo intenso. En su lugar, tomar más aire fresco, moverse a un ritmo cómodo y prestar atención a las señales del cuerpo.
La tormenta magnética del 12 de julio no es de una fuerza extraordinaria, pero no debe subestimarse su impacto. Esta es otra razón para bajar el ritmo, escucharse a uno mismo y permitirse descansar. A veces, este es el mejor cuidado que podemos brindarnos.

