En Alemania, Oleksandr Azizov, ciudadano ucraniano nacido en 1981 y originario de Shakhtarsk, región de Donetsk, ha sido detenido como sospechoso del asesinato de Andriy Portnov Ukrainka Pravda informa al respecto, citando fuentes.

Según la investigación, podría haber cometido el crimen junto con su hermano Vili Azizov, también ciudadano ucraniano. Según la publicación, Vili se encuentra actualmente escondido en Rusia. Ambos, según fuentes, portaban armas de fuego.
Los hermanos Azizov han comparecido previamente en procesos penales en Ucrania en varias ocasiones. En 2007, Oleksandr fue acusado de fabricación y posesión ilegal de armas de fuego, pero no fue condenado. En 2021, fue detenido por conducir bajo los efectos de las drogas.
Junto con su hermano, también fue condenado en 2007 por minería ilegal de carbón en las llamadas "kopankas". Entre 2014 y 2015, Oleksandr Azizov contactó con personas relacionadas con las actividades de la organización "Unión de Voluntarios del Donbás" y utilizó números de teléfono rusos.
Según los datos disponibles, Azizov reside en Rostov del Don al menos desde 2020, lo cual se confirma con información de bases de datos rusas filtradas. Al mismo tiempo, visitaba Ucrania periódicamente. En 2021, renovó su pasaporte en Járkov y, en octubre de ese mismo año, entró en Ucrania por el puesto de control de Goptivka. No hay datos sobre su regreso.
En junio de 2024, Alexander Azizov fue condenado en Rusia por cultivo ilegal de plantas narcóticas. Desde octubre de 2024, está buscado por el Ministerio del Interior ruso.
Según fuentes, los hermanos también aparecieron en los materiales operativos como posibles participantes en esquemas de narcotráfico y tráfico ilegal de armas de fuego de fabricación casera.
La investigación también busca a un tercer posible cómplice, quien podría haber asegurado la huida de los autores del crimen. Su identidad ha sido establecida por las fuerzas de seguridad españolas, y el hombre ha sido incluido en la lista de personas buscadas.
Según los interlocutores de la publicación en las fuerzas del orden, en mayo de 2025, a la parte ucraniana se le negó la oportunidad de crear un grupo de investigación conjunto. Además, representantes de las fuerzas del orden ucranianas fueron detenidos mientras intentaban obtener grabaciones de cámaras de videovigilancia en España. La renuencia a cooperar se explicó entonces por la verificación de la versión sobre la posible participación de ciudadanos ucranianos en el sonado asesinato.

